El alma del espacio a través del color y la luz interior
Casa ÓOL es un proyecto residencial diseñado en 2025 por el arquitecto Eduardo Leñero en Playa del Carmen. Tomando su nombre del vocablo maya para “alma”, la obra plantea una arquitectura que se cierra al escrutinio exterior para protegerse, volcando toda su vitalidad, iluminación y fluidez espacial hacia sus patios interiores.












Sobre el proyecto
Casa ÓOL es un proyecto residencial diseñado en 2025 por el arquitecto Eduardo Leñero en Playa del Carmen. Tomando su nombre del vocablo maya para “alma”, la obra plantea una arquitectura que se cierra al escrutinio exterior para protegerse, volcando toda su vitalidad, iluminación y fluidez espacial hacia sus patios interiores.
Volumetría y Fachada
El edificio se presenta a la calle mediante una composición geométrica franca y pesada. La fachada se divide en dos bloques principales que contrastan drásticamente: un volumen en concreto aparente gris y un bloque sólido terminado en estuco pigmentado en tono terracota. Esta decisión de color aporta una identidad visual inmediata sin recurrir a recubrimientos artificiales. El acceso peatonal y vehicular queda resguardado bajo una estructura ligera de acero oscuro, enmarcando una puerta sólida de madera natural que marca el límite entre la calle y la intimidad de la casa.
Patios Interiores y Áreas Acuáticas
El corazón del proyecto, haciendo honor a su nombre, es un patio interior acristalado que envuelve un árbol preexistente. Este núcleo verde funciona como un pulmón visual y térmico, bañando de luz natural los pasillos y áreas de descanso revestidos con pisos de concreto continuo. En el exterior posterior, la casa cuenta con una alberca lineal de diseño minimalista, flanqueada por un muro de piedra rústica y jardineras, creando un microclima fresco para el área de comedor al aire libre.
Materialidad y Diseño Interior
En el interior, los muros grises de concreto sirven como un lienzo neutro para integrar texturas cálidas y acentos de color. La cocina rompe la monocromía mediante gabinetes en tono verde mate y la incorporación de madera acanalada en la base de la isla y los muebles superiores, complementados por iluminación cálida indirecta. Esta misma textura de madera acanalada oscura se replica en los muros de la sala de televisión y en los muebles de los baños, dotando a toda la casa de un lenguaje arquitectónico coherente, táctil y sin pretensiones.